CRÓNICAS DE UN JUICIO HISTÓRICO - Día 4. 2da parte.
𝗝𝘂𝗶𝗰𝗶𝗼 𝗟𝗮𝗴𝘂𝗻𝗮 𝗣𝗮𝗶𝘃𝗮 𝗜𝗜 - 𝗖𝗿í𝗺𝗲𝗻𝗲𝘀 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗿𝗮 𝗶𝗻𝗳𝗮𝗻𝗰𝗶𝗮𝘀 𝗲𝗻 𝗱𝗶𝗰𝘁𝗮𝗱𝘂𝗿𝗮: 𝗡𝗨𝗡𝗖𝗔 𝗠Á𝗦.
Por El Colectivo de la Memoria
𝗟𝗢𝗦 𝗣Á𝗘𝗭 𝗠𝗘𝗗𝗜𝗡𝗔 𝗗𝗘 𝗟𝗔𝗚𝗨𝗡𝗔 𝗣𝗔𝗜𝗩𝗔
𝗝𝗲𝘀ú𝘀 𝗔𝗹𝗯𝗲𝗿𝘁𝗼 𝗣á𝗲𝘇 - 52 años
Ante la pregunta del juez sobre si él y su familia fueron detenidos durante la última dictadura cívico militar responde que sí. Fue en el mes de febrero de 1980 y estaban jugando en su casa porque era el día del cumpleaños de su hermano Ramón. Él tenía 6 años.
Cuenta que llegaron unas personas que les desparramaron todos los juguetes, no recuerda bien el horario pero supone que era a la tarde. También recuerda andar caminando en la zona del horno donde había un salón grande que era como una matera donde se juntaban todos a tomar mate. Estaban los empleados y una cantidad de personas con armas, él andaba allí a las vueltas, tal vez no se daba cuenta lo que estaba pasando. Luego se fue a su casa y no sabe qué ocurrió el resto del día. Eran muchas personas y había gente por todos lados.
Su próximo recuerdo es haber andado caminando por Zárate, pero no sabe cómo se fueron, y luego haber estado en una casa donde jugaban con otros chicos. También estuvo en una guardería o algo así. Allí se quedaron hasta que llegó su mamá. Estaba con dos de sus hermanos, supone que cuando volvió su mamá fue que se reencontró con el resto.
Se fueron para el norte, no recuerda bien si Huanqueros o Esteban Rams donde vivía una tía.
Ellos vivían en Paiva, recién de grande supo que se fueron porque su padre trabajaba en un frigorífico pero no sabe bien por qué.
No puede precisar sobre el tiempo que pasó hasta que volvió a ver a su papá y a Mario, sí que iban a visitar a su papá a la cárcel pero no recuerda cuál. Tiene poca precisión respecto a estos hechos, no lo hablaba con sus hermanos. Sabe que estuvo en Coronda, Rawson y Devoto
Su madre le contó cómo fue la detención, sabe que estuvo presa con Mario en Santa Fe pero no dónde. No hablaba mucho con su padre sobre el tema, todo lo sabe por su mamá, también por Mario y alguno de sus tíos.
Su madre fue golpeada cuando los detuvieron, fue Riulli quien le pegó, ella en un momento se levantó la capucha y lo vio. Pero su padre fue más torturado.
Ya en libertad, su papá vio a Riulli en Laguna Paiva porque era animador de fiestas. Fue a hablar con el Intendente para decirle que era un represor, y allí comenzó a conocerse quién era Riulli.
Se emociona mucho al final, dice que no comprende por qué sucedió todo eso.
Mónica, su hermana mayor, se hizo cargo de todos ellos.
Después del secuestro de los padres su situación económica empeoró. Era una familia muy humilde, muchos hermanos, pero luego de que se llevaran a sus padres y el hermano mayor, no tenían quién los ayudara más que Mónica y otro hermano.
“𝙇𝙖𝙨 𝙘𝙤𝙣𝙨𝙚𝙘𝙪𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖𝙨 𝙙𝙚 𝙩𝙤𝙙𝙤 𝙚𝙨𝙩𝙤 𝙛𝙪𝙚𝙧𝙤𝙣 𝙢𝙪𝙘𝙝𝙖𝙨; 𝙣𝙤 𝙩𝙪𝙫𝙞𝙢𝙤𝙨 𝙖𝙩𝙚𝙣𝙘𝙞ó𝙣, 𝙩𝙖𝙢𝙥𝙤𝙘𝙤 𝙪𝙣 𝙢é𝙙𝙞𝙘𝙤 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙘𝙤𝙣𝙨𝙪𝙡𝙩𝙖𝙧. 𝘾𝙪𝙖𝙡𝙦𝙪𝙞𝙚𝙧 𝙚𝙣𝙛𝙚𝙧𝙢𝙚𝙙𝙖𝙙 𝙡𝙖 𝙖𝙛𝙧𝙤𝙣𝙩á𝙗𝙖𝙢𝙤𝙨 𝙨𝙤𝙡𝙤𝙨, 𝙚𝙨𝙤 𝙣𝙤𝙨 𝙖𝙛𝙚𝙘𝙩ó 𝙥𝙤𝙧 𝙨𝙪𝙥𝙪𝙚𝙨𝙩𝙤”
Cuando volvió el padre se despertaba muchas noches gritando, y su hermano Mario también. Mónica quedó mal, con muchos problemas de salud. Respecto a qué espera de este juicio responde que una condena, ya que ninguna razón justifica lo que hicieron. Recién aquí se le quiebra la voz y se emociona mucho recordando los relatos de sus padres y familiares.
𝗖𝗲𝗳𝗲𝗿𝗶𝗻𝗼 𝗠𝗮𝗿𝗰𝗼𝘀 𝗣á𝗲𝘇 - 47 años
Comienza diciendo que cuando llegaron a Laguna Paiva su madre fue relatando lo que había sucedido. Su padre era empleado del Frigorífico Nelson, formaba parte de un sindicato que defendía a los trabajadores y por ese motivo pasó a ser un perseguido político. Debido a esta situación se vieron obligados a dejar la casa; anduvieron por diferentes lugares hasta que se establecieron en Lima, Provincia de Buenos Aires. Comenzaron a trabajar en una fábrica de ladrillos y ahí fue donde los secuestraron de forma muy violenta. Su madre fue arrastrada de los pelos a pesar de estar embarazada. Su padre sufrió días de tortura y su hermano Mario, el mayor, fue detenido siendo menor de edad. Además, la casa fue prácticamente destruida.
A partir de ese momento vivieron situaciones de mucha carencia, de abandono.
Quedaron a cargo de Mónica, su hermana de 12 años. Ella tuvo que empezar a trabajar, no solo habían destruido la casa sino que los habían dejado sin ninguna clase de sustento. Ante la situación hizo una denuncia en la comisaría, pero la respuesta fue que probablemente sus padres estuvieran muertos.
Luego comenzaron a recibir ayuda, cree que de la Cruz Roja y algunos familiares. De todas formas no era posible quedarse con ellos ya que la situación política era muy difícil y probablemente no quisieran tenerlos.
Aproximadamente al mes su madre fue liberada. No los encontró inmediatamente, pero luego de varias averiguaciones lograron juntarse,
Luego de reunirse todos, se fueron a vivir cerca de San Cristóbal, y allí estuvieron aproximadamente un año; fue muy difícil la situación debido a los problemas económicos. Volvieron a Laguna Paiva y su madre reconoció a Riulli caminando por la calle. También estaba viviendo allí.
Expresa que se siente agradecido de poder hablar, quisieran decir más de lo que está diciendo. Su padre siempre pensó que el tiempo y la democracia iban a poner las cosas en su lugar, además, que el sentido común y la justicia les iba a devolver la dignidad y la paz que estos delincuentes les habían robado.
𝗠𝗮𝗿í𝗮 𝗗𝗲𝗼𝗹𝗶𝗻𝗱𝗮 𝗜𝘁𝗮𝘁í 𝗣á𝗲𝘇 - 45 años.
Su familia fue secuestrada, el 15 de febrero de 1980. Su madre estaba embarazada de ella, se enteró de los hechos siendo adolescente, a través del relato de su madre.
Vivían en Laguna Paiva, su padre trabajaba en el frigorífico de Nelson y formaba parte del sindicato. Esta actividad comenzó a generarle muchos problemas y cuando se produjo el golpe de estado tuvieron que salir de Paiva porque corría peligro su vida y la de su familia, Así fue que llegaron a Lima (Pcia. de Buenos Aires) su papá, mamá y sus dos hermanos más grandes: Mónica y Mario comenzaron a trabajar en una ladrillera.
El 15 de febrero llegó un grupo de gente, algunos salían de un maizal y entraron violentamente a la casa donde su mamá estaba cocinando. La hicieron arrodillar, la golpearon y un hombre que su madre reconoció como Brusa le preguntaba por su marido. Le decía que hablara y no se dejara pegar. Pero comienzan a pegarle porque ella sostenía siempre lo mismo. María Itatí aún no había nacido, estaba en el vientre de su madre, en el tercer mes de embarazo.
Cuando fue mayor empezó a preguntar y sus hermanos le contaron:
Que su hermano Mario estaba arreglando una bomba de agua, fueron a buscarlo apuntándole. Su hermano tenía 14 años. Su hermana Mónica estaba en la casa de la vecina con sus dos hijos pequeños. Cuando llegó su papá, los subieron a los tres a un vehículo. Ahí comenzó todo el terror: los secuestraron, los torturaron y mis hermanos quedaron solos (no puede seguir), mi hermana siendo una niña se convirtió en madre protectora. Uno de sus hermanos aún tomaba pecho, estuvo días sin alimentarse porque era su único alimento y su hermana para consolarlo le ponía el dedo en su boca para que succionara.
Mónica, con todos sus hermanos, tuvo que andar por muchos lugares tratando de encontrar dónde quedarse; pero las personas que conocían vivían en condiciones precarias con muchos hijos y no podían alimentar a tantos niños.
Después de recorrer distintos lugares llegaron unas personas de la Cruz Roja para alojarlos en sus instituciones. Mónica, con 12 años, pidió que no los separaran, pero no fue así. La separaron de los varones e incluso no supo a dónde llevaron a los más pequeños. Aproximadamente al mes su madre recuperó la libertad y los buscó. Se fueron a Esteban Rams y después volvieron a Paiva.
Encontraron la casa destrozada, pero su madre no se dio por vencida y comenzó a trabajar de sirvienta; dejaba a los chicos en una guardaría menos a ella que la llevaba porque era muy chiquita.
Años más tarde su madre le contó a uno de sus hermanos que en el pueblo había una persona que había sido parte del secuestro: Riulli de apellido, una persona muy conocida en Laguna Paiva.
𝗠𝗮𝗿𝗶𝗼 Á𝗻𝗴𝗲𝗹 𝗣á𝗲𝘇 . 61 años.
(Se incorporó la filmación de su declaración dada en el Juicio Laguna Paiva I, debido a su estado de salud)
La familia Páez vivía en Laguna Paiva (Santa Fe). Su padre trabajaba en el Frigorífico Nelson y era un activo militante gremial del grupo "La Lucha", defendiendo pacíficamente los derechos obreros.
Mario Ángel se sumó a la militancia pacífica en el PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores) en defensa de las condiciones laborales. Debido a la persecución política de la dictadura militar, en 1976 la familia debió abandonar su hogar para evitar que el Ejército la ocupara. Durante cuatro años vivieron en la clandestinidad, realizando trabajos rurales en distintas provincias.
El 15 de febrero de 1980, mientras se encontraban establecidos en la zona rural de Lima (Provincia de Buenos Aires) trabajando en un horno de ladrillos, un grupo de más de 20 personas armadas de civil llevó a cabo un violento operativo.
Mario fue sacado a la fuerza de un pozo de agua por un represor de apellido Riulli, quien lo usó como escudo humano. Su madre fue golpeada en el lugar. Poco después, su padre llegó en colectivo y fue esposado inmediatamente.
Los seis hermanos menores (la mayor de ellos de 12 años y el menor un lactante) quedaron desamparados. Posteriormente fueron asistidos por amigos y la Cruz Roja, sufriendo la separación del grupo familiar.
Nota de la redacción: ingresó con la foto de su padre, el tribunal pidió que se la saque antes de comenzar a declarar.
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